Apple pagará 250 MDD para cerrar demanda por publicidad engañosa
- Enfoque Revista
- 7 may
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Siri no era tan lista como decían los comerciales. Apple cierra una demanda colectiva tras ser acusada de vender el iPhone 15 y 16 bajo promesas de una inteligencia artificial que tardó demasiado en llegar.
Prometer no empobrece, a menos que seas Apple. Al gigante de cupertino le va a costar exactamente 250 millones de dólares. El gigante tecnológico ha aceptado este desembolso para cerrar una demanda colectiva en un tribunal federal de San Francisco. ¿El motivo? Publicidad engañosa. Los usuarios alegaron que la empresa creó una "falsa impresión" sobre la disponibilidad y eficacia de Apple Intelligence, el motor de IA que debía revolucionar sus dispositivos más recientes.

Según los demandantes, el marketing de Apple indujo a millones de consumidores a comprar el iPhone 15 Pro y el iPhone 16 bajo la promesa de una Siri vanguardista, capaz de competir con ChatGPT. Sin embargo, en la práctica, la actualización se materializó tarde, a medias o simplemente no llegó en los plazos anunciados.
"La empresa vendió una visión de futuro para justificar ventas en el presente, pero el software no estaba listo para cumplir el guion de los comerciales", se lee en los argumentos de la demanda.
El acuerdo, que cubre aproximadamente 37 millones de dispositivos vendidos en territorio estadounidense, establece un esquema de pagos para quienes sintieron que compraron un Ferrari con motor de triciclo (digitalmente hablando).

A pesar de la magnitud del acuerdo —uno de los más grandes en la historia de la firma—, Apple no ha admitido ninguna infracción legal. La postura oficial de Cupertino es que Apple Intelligence ha introducido "decenas de funciones" reales, como las traducciones en vivo e inteligencia visual, desde su lanzamiento.
Sin embargo, el contexto no ayuda a la manzana. En los últimos dos años, Apple se ha visto visiblemente rezagada frente a los avances de Google (Gemini) y Samsung (Galaxy AI), quienes lograron integrar funciones generativas mucho antes y con mayor estabilidad.

Apple ha aprendido una lección costosa: en la era de la IA generativa, el hype tiene fecha de caducidad. Vender hardware basado en software que aún está en el laboratorio es una apuesta arriesgada que esta vez terminó en los tribunales.
La verdadera prueba de fuego será el próximo 8 de junio, cuando Apple celebre su conferencia anual de desarrolladores (WWDC) si en esta, Siri no sorprende, ni siquiera 250 millones serán suficientes para recuperar la confianza del usuario.







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